jueves, 17 de enero de 2013

Análisis del míster (La Florida)


Partido Jornada 12: La Florida - Catalonia
Análisis táctico.
Como ya nos pasó en anterior partido, esta vez también hubo una diferencia clara entre el juego desplegado en la primera parte y la segunda parte. El partido lo empezamos bien, con dos o tres ocasiones claras que fallamos, incluso un gol anulado por fuera de juego. Fue al encajar el primer gol cuando empezamos a jugar nerviosos, quizás por saber que si ganábamos nos poníamos terceros nos entró un pelín de ansiedad. Basamos todo nuestro juego en tirar pases verticales a los de arriba sin elaborar la jugada, como si quedara poco tiempo para remontar. Esa misma ansiedad fue la que nos hizo descentrarnos en defensa y encajar el segundo gol. Ni con la expulsión de su portero, pudiendo jugar quince minutos de la primera parte con uno más mejoramos el juego.
La verdad es que al descanso la cosa pintaba mal. Necesitábamos tres goles para remontar, ya que en ese campo solo nos valía ganar. No me quedó otro remedio que meter una gran bronca, no solo por el mal juego, sino porque también íbamos con miedo a los balones divididos. Pese a la dificultad de la situación yo no dudaba lo más mínimo que este equipo le daría la vuelta al partido, y con la mayor de las fuerzas se lo transmití al grupo. Sin duda el equipo reaccionó y pese a las pérdidas de tiempo constante y patadas del equipo adversario en veinte minutos ya íbamos por delante en el marcador. Tal y como hablamos, una vez metiéramos el primero los demás caerían por su propio peso.
Y esa remontada fue gracias al juego colectivo, gracias a no caer en la “marrullería” de partido que quería plantear el rival, gracias a creer en el equipo. Nunca me gusta destacar a un jugador por encima del grupo, pero en esta ocasión lo haré porque está un poco bajo de autoestima. 
Con la salida de Miky tras el descanso el partido cambió. Él mismo provocó el penalti del primer gol, empató el partido y nos dio mucha más profundidad y peligro en ataque. Esto lo resalto para que el mismo vea de lo que es capaz. Pero no debemos olvidar que la remontada fue mérito de todos. En lo que también fallamos es que una vez nos pusimos con dos goles de ventaja, debimos cerrar el partido manteniendo la posesión, y no llevándolo a un juego de ida y vuelta que nos perjudicó, poniendo el rival a un gol y acabando sufriendo.

Aspectos psicológicos y motivacionales.
No debemos jugar con ansiedad porque ello solo nos perjudicará. No hay que obsesionarse con la clasificación, tenemos que tener claro cual era nuestro objetivo en septiembre. Nuestro objetivo era quedar entre los seis primeros y de momento lo estamos. Si en mayo podemos optar a algo más ya lo lucharemos en su momento. Ahora debemos ir paso a paso, partido a partido, sabiendo que todo cuesta mucho. Si actualmente vamos terceros es porque nos lo hemos ganado a pulso, pero en el fútbol un día estas arriba y otro abajo, así que mientras menos euforia mejor. No perdamos la humildad, ni nos quitemos el mono de trabajo.
El próximo partido es contra la Trinidad, que también es un rival “marrullero”. Tal y como ha destacado muy bien Víctor en la crónica, lo mejor es pasar de todo, jugar al fútbol, y meter goles. Para lo demás ya tenemos a un árbitro que impartirá justicia. Lo que debemos hacer es caer en su juego y mucho menos tener miedo. Habrá que ir muy fuerte al balón, porque ellos irán muy fuertes y si vamos flojos nos harán daño. Pero eso no quiere decir hacer faltas, ¡que se entienda bien! Por lo demás siempre mirar por el bien del equipo por encima del de uno mismo y ¡a por ellos! 

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